sábado, 6 de noviembre de 2010

Voto de confianza


Cuando terminamos nuestros estudios secundarios se nos vienen muchas etapas que seguir, una de las etapas más problemáticas es la elección de la carrera profesional.

La gran oferta académica en carreras de grado termina generando en los jóvenes profundos sentimientos de frustración ante la imposibilidad de detectar en qué campos del conocimiento desean aplicar sus esfuerzos y proyectos personales.
Por lo general mucho tiempo no se tiene para elegir la carrera que se quiere llevar a cabo, por la recomendación de los padres de iniciar los estudios en el menor tiempo posible.

La primera recomendación seria realizar una orientación vocacional, examinar cursos del colegio.

Reflexionar si la carrera que deseas continuar te gusta o solo estas siguiendo el consejo de tus padres o amigos, o si pensas en diferentes puntos de vista como si; es la más accesible económicamente, es la más recomendable a la hora de conseguir empleo, es una de las mejores, no requiere esfuerzo, etc.

Elegir tal o cual carrera profesional, no siempre significa que pueda seguirla por distintos motivos, entre los cuales se pueden mencionar las dificultades económicas, horarias o hasta las condiciones personales para continuar por ese camino. Esto no debiera ser en ningún caso un obstáculo, solo basta encontrarle la vuelta para llegar a lo que queremos. 

Tal vez la carrera elegida no es precisamente la indicada a tu personalidad, pero es posible que exista una opción dentro del mismo campo laboral: si no puedes ser médico, la enfermería o la radiología son buenas opciones, y tal vez puedas, con el tiempo, sumar esa experiencia y decidirte a iniciar los estudios de medicina.

Hay que tener en cuenta que toda carrera tiene:
Objetivos: que se encuentran fundamentados por las asignaturas de la especialidad. Estos deben responder a nuestra vocación de manera clara y contundente.
Herramientas: que te permitirán alcanzar esos objetivos y son brindadas por las asignaturas de ciencias básicas o técnicas que la sustentan, y deben ser coherentes con nuestras aptitudes fundamentalmente y por supuesto, con nuestros principales intereses.
Conocimientos Complementarios: los aportan las asignaturas contenidas en la carrera. Deben ser afines a nuestros intereses secundarios o en lo posible, no deben ser motivo de nuestros rechazos.
Labor concreto y Ambiente: estos factores deberán coincidir con nuestra personalidad sin interferencias.
 
La vida ofrece muchas más oportunidades de las que somos capaces de ver. 
Saber hacia dónde vamos es el primer paso y tal vez el más importante.

1 comentario:

  1. muy interesante la opinion. antes de comenzar una carrera siempre tenemos k tener en claro ké es lo k nos gusta hacer, y en base a eso establecer nuestras metas y objetivos.
    :)

    ResponderEliminar